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Las profesoras de inglés del grupo de 1º de E.S.O. bilingüe han organizado un fin de semana de actividades en inglés por medio de una agencia especializada en idiomas con la que hemos trabajado otros años. La participación fue menor de lo esperado (sólo fueron la mitad de los alumnos), lo que es raro en un grupo que ha elegido voluntariamente la dificultad añadida de cursar parte de sus asignaturas en inglés. El programa que llevábamos era apretado. Salimos a las cinco de la tarde del viernes desde la puerta del instituto y volvimos a la misma hora del domingo. El curso se llevó a cabo en un hotel escogido especialmente por la agencia por contar con instalaciones para actividades tanto académicas como de ocio, así como por ofrecer una dieta sana compuesta de comidas caseras con ingredientes frescos, apta para adolescentes. El hotel se encuentra en el término municipal de Archidona, pero fuera del casco urbano, por lo que el desplazamiento desde Benalmádena fue corto. [..... Sigue leyendo. Pincha en Leer más] 
Las monitoras Rebecca y Laura se habían puesto en contacto con las profesoras con anterioridad para que les detalláramos los contenidos que teníamos que practicar, basados en nuestro progreso durante el curso y el nivel de nuestros alumnos. Durante nuestra estancia allí el español estaba prohibido: Carmen y Marina les hablaron en todo momento a los alumnos en inglés, así como las monitoras, y los obligaron a dirigirse a ellas en este idioma también. Sin embargo, los alumnos entre ellos no pusieron en práctica este sistema, con lo que perdieron parte de la efectividad del fin de semana. Además de las horas de conversación en clase, para preparar unos sketches colofón de nuestra estancia, también hubo tiempo de ocio en la piscina. En este punto, hubo diferencias de opinión en cuanto al frío que hacía
 
La cena del sábado la hicieron los propios alumnos: fueron invitados a la cocina a elegir los ingredientes de sus pizzas y a confeccionarlas como quisieran. Se celebró un concurso que ganó la pizza de Antonio Ramírez, que simulaba una cara. Aquí vemos a Antonio recogiendo el premio que le correspondió por ello. Ferrá Adriá, tiembla. La noche del sábado, los alumnos, que se habían dividido en cuatro grupos, representaron escenas en las que nos explicaban las diferencias que habían trabajado en clase entre las culturas estadounidense y española: hablaron de los deportes, la vida en el instituto (en especial del tamaño de las taquillas), la comida, los horarios, los nombres de las personas y sus apellidos, la forma de vestir. (Ver vídeos adjuntos).
 Como fin de fiesta las noches del viernes y el sábado cantamos canciones y jugamos a juegos en inglés con Rebecca y Laura. El domingo antes de almorzar, después de la última sesión de clase, un baño en la piscina y unos cuantos partidos de mate sobre el césped, se celebró la entrega de diplomas a todos los alumnos participantes. Para algunos de ellos será el primer documento que podrán incluir en su Pasaporte Europeo de las Lenguas, que todos estamos abocados a tener en esta Europa que estamos construyendo.

Aquí tenemos a Jonathan Tadeo recogiendo su diploma. He escogido su foto porque gracias a él tenemos este estupendo reportaje fotográfico: prestó su cámara para que pudiéramos tener un recuerdo de nuestro curso de inglés hablado. Para concluir, creemos que la experiencia ha merecido la pena y que le hemos sacado el máximo partido posible a los dos días. A partir de ahora, como llevamos aconsejando durante todo el curso, ¡a ver la tele en inglés! Deberes obligatorios, en especial durante el verano, para no olvidarlo aprendido: un mínimo de media hora de tele en inglés a diario. Por suerte, con la televisión digital, en las cadenas juveniles como Disney Channel o Clan TV se puede seleccionar el inglés como idioma obligatorio: así debe quedar para estos niños y para sus hermanos más pequeños, con lo que todos saldrán beneficiados. Esperamos poder repetir el año que viene e invitamos a otros profesores y alumnos a que participen.
Marina Puga, jefa del departamento de inglés |